Ikasle Sindikatua ha apoyado activamente la huelga general del 17M desde que la mayoría sindical vasca la anunció, y llamamos a todo el movimiento estudiantil a vaciar ese día las aulas y llenar las calles participando en las manifestaciones unitarias junto a las y los trabajadores.

La huelga general, convocada por un SMI de 1.500€, debe transformarse en una jornada de lucha activa contra la patronal vasca y su representante político, el PNV, y contra aquellos que colaboran en sus objetivos. La burguesía vasca y sus políticos a sueldo nos han condenado a una precariedad perpetua y a salarios de miseria, nos niegan el acceso a una vivienda pública universal y llenan los bolsillos de los caseros rentistas, los empresarios y sus testaferros en el parlamento vasco blanquean el genocidio sionista y lanzan a la Ertzaintza para reprimir con saña a la juventud antifascista.

El 17M se producirá días después de conmemorar el 50 aniversario de la matanza del 3 de marzo en Gasteiz, después de las grandes movilizaciones feministas contra la violencia machista y el capitalismo patriarcal, y en medio de la guerra imperialista en Oriente Medio desencadenada por Trump y Netanyahu.

Y ante este último acontecimiento no podemos permanecer con los brazos cruzados. La agresión de EEUU e Israel contra Irán, después del brutal holocausto que han perpetrado en Gaza, se cobrará la vida de miles de personas inocentes y amenaza con una destrucción salvaje a los pueblos de la región. Esto no tiene nada que ver con la defensa de la democracia y los derechos de las mujeres. Ni a Netanyahu ni a Trump, que tienen las manos manchadas de la sangre del pueblo palestino, libanés o sirio, que destrozaron Afganistán e Iraq, y que han apoyado dictaduras militares y regímenes despóticos en todo el mundo, les importa un bledo el pueblo de Irán. Lo único que quieren es el control del petróleo, de las rutas comerciales, y poner el mundo a sus pies.

Que para lograrlo se asesine a cientos de miles, se empobrezca a millones, se apruebe un rearme militarista a costa de más recortes sociales es lo de menos. Lo fundamental son las cuentas de resultados del gran capital occidental y su control del mundo.

Por eso mismo la huelga general del 17M debe convertirse en una jornada de acción contra la guerra imperialista, contra el avance del fascismo y de todas aquellas políticas que lo fortalecen.

Sabemos que acabar con la barbarie de este sistema solo puede venir de la mano de la movilización masiva, de la organización consciente y de una alternativa socialista consecuente. Cuando la clase trabajadora va a la huelga general se demuestra que somos nosotras y nosotros los que hacemos funcionar el mundo.

El “antifascismo” de postureo, como el que trata de agitar el PSOE y muchos de los que sostienen sus políticas, es impotente a la hora de frenar a la extrema derecha. Los Milei, Trump, Abascal, Ayuso, Meloni, lo tienen clarísimo: para aumentar el margen de beneficio de los capitalistas hay que suprimir los derechos democráticos más básicos, imponer una legislación autoritaria, criminalizar a los que luchan, endurecer la represión policial. Ese supuesto antifascismo del que algunos hacen gala en los parlamento vasco y central, sin acompañarlos de la defensa de políticas anticapitalistas que enfrenten los recortes sociales, que aboguen por la expropiación de los caseros rentistas, por la nacionalización de las palancas fundamentales de la economía para resolver los graves problemas que nos aplastan a millones… se convierten en brindis al sol, en mera retórica que no frena a la reacción.

La clase obrera es más fuerte que en ninguna otra época de la historia, pero esa fuerza hay que organizarla con ideas y un plan de acción que combata de raíz a los responsables de nuestra opresión. Como han hecho los trabajadores y trabajadoras de Minneapolis en las huelgas y movilizaciones contra las fuerzas paramilitares del ICE, como hemos hecho con la movilización internacionalista contra el genocidio sionista, como han demostrado nuestras hermanas y hermanos argentinos levantando la lucha de clases contra la reforma esclavista de Milei.

La huelga general del 17M en Hego Euskal Herria debe ser una palanca para continuar a la ofensiva, para movilizar las fuerzas del movimiento obrero y la juventud contra el capital vasco, el capital europeo y mundial, y construir sin ambigüedad y ningún miedo una alternativa para la transformación socialista. Este es el camino.

¡Todas y todos los estudiantes a la huelga general del 17M!

¡Obreros y estudiantes unidos adelante!