Miles de docentes andaluces se están haciendo ahora mismo una pregunta: ¿Si el PP de Moreno Bonilla está destrozando la enseñanza pública en nuestra comunidad, por qué no respondemos como en el País Valencià y en Catalunya?
En efecto. Existen todos los motivos para organizar las fuerzas de la comunidad educativa andaluza y caminar unitariamente, impulsando un movimiento asambleario y democrático, hacia la huelga general indefinida a principio de curso. Está es la propuesta que desde el Sindicato de Estudiantes hacemos a USTEA, CCOO, UGT, CGT, SAT y a las Familias.
La rebelión del profesorado en el País Valencià y en Catalunya ha marcado un antes y un después. Una huelga indefinida del profesorado valenciano que ha asestado un golpe demoledor sobre la consellera Ortí y el Govern del PP, y que en el caso de Catalunya tras acumular 17 jornadas de huelga a lo largo del curso y movilizaciones enormes ha dejado claro que la revolución docente no se conforma con migajas. La fuerza es arrolladora, y esa fuerza se puede unificar en todos los territorios para acabar con años de recortes salvajes y destrucción de la pública.
Este es el motivo también por el que, en la Comunidad de Madrid CCOO, UGT, CGT, Menos Lectivas, CONFAPA y el Sindicato de Estudiantes están impulsando una huelga indefinida a comienzos de curso. Las razones son obvias: el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso está destrozando la educación pública y metiendo el turbo en su política de privatización.
Estos ejemplos nos interpelan directamente en Andalucía. ¿Acaso aquí la situación es diferente? Por supuesto que no. En muchos aspectos es incluso peor.
Los ocho años de gobierno de Moreno Bonilla están suponiendo un desastre. El PP ha suprimido en nuestra Comunidad 3.528 aulas en la escuela pública, y es la que soporta los ratios más elevadas en todo el Estado. También estamos a la cola en cuanto a gasto público por alumno en la educación pública, 7.365€ frente a los 7.943€ de la media de todo el Estado. Por no hablar de la privatización sangrante que sufre la FP: este curso 30.000 estudiantes se han quedado sin plaza en la pública a lo que se suma el reciente anuncio de la supresión de ciclos de la FP básica específica, todo para regocijo de las empresas privadas que están haciendo un negocio fabuloso cobrando matrículas de 5.000/6.000 euros en sus cursos de FP.
Mientras la pública es víctima de una ofensiva sin cuartel por parte del PP, la privada-concertada en Andalucia hace su agosto. Los últimos presupuestos de la Junta han vuelto a batir un récord en subvenciones para la enseñanza concertada: 1.101 millones de euros. En la FP, la oferta privada ya triplica a la pública.
Está política sangrante se traduce en una hecatombe para nuestros colegios e institutos: ratios elevadísimas, bajas que no se cubren, infraestructuras en un estado pésimo, ausencia que ningún tipo de climatización (sinónimo de calor asfixiante en verano y frio terrible en invierno), ningún tipo de atención a la inclusión, la salud mental o para la prevención del bullying…
El PP en la Junta de Andalucía ha dejado clara su agenda: que la educación sea un privilegio para los ricos. La misma situación que tenemos que sufrir en la sanidad, la vivienda y en todos los servicios públicos. Al PP las vidas y los derechos de la clase trabajadora no les importa nada.
Tenemos que transformar toda la rabia y la indignación que existe en la comunidad educativa andaluza en fuerza en las calles. En primer lugar, porque la situación es límite. Si no golpeamos duramente a la derecha y a la extrema derecha que encabeza la Junta de Andalucía y forzamos un cambio drástico, mañana será demasiado tarde para salvar esta conquista patrimonio de la clase obrera. Y, en segundo lugar, porque la experiencia de la rebelión docente demuestra que es posible dar la vuelta a esta situación.
Desde el Sindicato de Estudiantes hacemos un llamamiento a todos los sindicatos de clase del profesorado para organizar esta huelga indefinida de la comunidad educativa. Las condiciones están maduras y la disposición a la batalla también.







