El pasado 18 de julio se celebró en Antequera un Encuentro Andaluz por la educación pública, convocado por la plataforma Noviembre Verde y Universidades Andaluzas por la Pública. Diferentes organizaciones de docentes, estudiantes, familias, trabajadoras y trabajadores de la escuela pública y colectivos nos reunimos para decidir un plan de lucha a la altura y con las imágenes de las huelgas educativas en el País Valencià y Catalunya y el anuncio de la huelga indefinida en Madrid en la cabeza.

Sin duda ejemplos que pueden y que deben extenderse y replicarse en todo el estado, y concretamente en Andalucía para responder a la situación crítica que vive la escuela pública. Desde que el PP llegó a la Junta se han suprimido 3.528 aulas públicas; somos el segundo territorio con mayor número de alumnos por profesor, solo por detrás de Madrid y somos el primero por la cola en inversión por alumno (un 10% menos que la media estatal). A esto se suma es desprecio sistemático por la universidades públicas y la aprobación de la LUPA, con la que se pretende seguir por la senda de la privatización de la universidad. Y por si fuera poco, el acuerdo de gobierno PP-Vox es una verdadera declaración de guerra contra la pública,y que contempla medidas como la concertación del bachillerato .
El gobierno de la extrema derecha en la Junta de Andalucía está decidido a continuar por la senda de destrucción de la educación pública desde la educación infantil hasta la universidad. Por eso en este encuentro debatimos y decidimos cómo dar una respuesta a la altura. Después de debatir la tabla reivindicativa y decidir cómo nos íbamos a coordinar las distintas organizaciones que queríamos contribuir a este movimiento, debatimos cuales debian ser los pasos a tomar el próximo curso.
Desde el Sindicato de Estudiantes defendimos que las huelgas en el País Valencià, Catalunya y Madrid marcan el camino. Creemos que no existen motivos para que Andalucía no se sume a este movimiento formidable en defensa de la educación pública a principios de curso. La pregunta que se hacen miles de docentes, familias, estudiantes y trabajadores y trabajadores de la pública, es cuándo vamos a dar el golpe decisivo para revertir esta situación y por eso mismo propusimos que era necesario convocar una huelga educativa indefinida a principios de curso que lo paralice todo y que se sume a las rebeliones docentes en otras CCAA, como hemos planteado en nuestras declaraciones.
Necesitamos un plan a la altura de la situación de emergencia social que vive la educación pública y que cuente con la participación de cientos y miles de docentes, estudiantes y familias. Una participación que sea democrática a través de asambleas provinciales y de centro. Estamos hartas y hartos de acuerdos que se firman a nuestras espaldas y que no se corresponden con las aspiraciones de las docentes y el resto de los trabajadores y trabajadoras de la escuela pública.
Finalmente se aprobó convocar huelga general educativa el día 11 de noviembre. Una huelga que puede ser el primer paso de una gran rebelión educativa contra el gobierno de la extrema derecha en la Junta de Andalucía. Tenemos la fuerza y la decisión para derrotarles, arrancar todas reivindicaciones y por supuesto para desalojarles del Palacio de San Telmo.
Desde el Sindicato de Estudiantes nos sumaremos a la convocatoria de huelga de este próximo 11 de noviembre y llamamos extender esta jornada a una huelga como País Valencià, Catalunya o Madrid para acabar con las políticas privatizadoras de la extrema derecha. Tenemos que construir una huelga a la ofensiva porque podemos ganar. La situación de rabia y frustración dentro de los centros de estudio es insostenible. Andalucía no puede quedarse atrás en la lucha por la educación pública, tenemos que canalizar y organizar toda esa rabia para golpear a los responsables de esta situación a través de una gran huelga general educativa indefinida.
Solo así conseguiremos dar marcha atrás a la ofensiva contra nuestra clase del PP y VOX y hacer de nuestra educación una educación 100% pública, inclusiva y de calidad.
¡La educación pública no se vende!







