Concentración: Sábado 22N a las 12.30h en la Plaza de Ópera (Madrid)
Este sábado 22 de noviembre a las 12.30h la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles en lucha (PLEI) celebrará una concentración en la Plaza de Ópera para seguir reivindicando la dignificación de las docentes del 0-3, la bajada de ratios y el reconocimiento de las educadoras.
Desde el Sindicato de Estudiantes apoyamos todas sus demandas y participaremos en la protesta de este sábado.
Compartimos a continuación el comunicado de la Plataforma en el que denuncian el intento de la Comunidad de Madrid de integrar las escuelas infantiles en residencias de mayores.
¿QUÉ LE ESTÁN HACIENDO A LA INFANCIA?
La nueva intención de la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila para menospreciar el ciclo educativo 0-3. Las nuevas residencias de mayores de Madrid abrirán escuelas infantiles con salas comunes.
El ciclo primer ciclo de Educación Infantil 0-3 años, vuelve a ser ninguneado, pisoteado y extirpado del resto de las etapas educativas de la que forma parte. Esta nueva intención de la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, no sólo se salta todas las recomendaciones de la neurociencia y la Unión Europea sobre la importancia del cuidado de los primeros años de vida, metodologías y pedagogías respetuosas sobre la infancia, que también sin ser menos importante, se pasa por el arco del triunfo las competencia del Ministerio de Educación. Que igual no sabe todavía que desde que se aprobó la LOMLOE, el primer ciclo de infantil es reconocido como educativo y no solo mero recurso de conciliación familiar, vamos que ya no tenemos nada que ver con sus competencias
Las personas mayores no tienen conciencia del trabajo que requieren las criaturas, al igual que el personal de los centros de mayores, son las profesionales en Educación Infantil las que tienen dicho conocimiento.
Atender a las necesidades de las criaturas de 0-3, no usarnos para recortar gastos en otros ámbitos
Una vez más, se pretende instrumentalizar a las criaturas como una subespecie de la que podemos abusar, sin consecuencias, y con las que podemos hacer y deshacer a libre albedrío, sin tener en cuenta sus necesidades, su desarrollo y sus vivencias, siendo en esta etapa en la que creamos las bases de las personas que seremos en el futuro.
Estamos dentro de la normativa educativa, y en ella se contempla la vulnerabilidad, la necesidad de los cuidados, el respeto, la mirada. Ahora, no basta con tener las ratios más alta de Europa, con personal ahogado en burocracia, sin tiempo para poder realizar el trabajo pedagógico, porque sí, también tenemos una labor educativa y no solo conciliadora ni asistencial, sino que también queréis que convivamos con personas que necesitan unos cuidados específicos, que sintiéndolo mucho, no aportan nada pedagógico a las necesidades de las criaturas de 0-3 años.
Si se tuviera en cuenta las bases científicas y existiera una conciencia social de la importancia de estos primeros años de vida en el desarrollo cognitivo y emocional del ser humano, no se propondrían cosas como las que se proponen en este artículo arriba mencionado.
El cerebro de las criaturas comienza a desarrollar la empatía sobre los 4 años, en el hogar y en las aulas sin necesidad de coexistir con personas en centro de mayores. ¿A que si se planteara este experimento, porque esto es un experimento con la infancia más vulnerable, para 3-6 años o primaria, nos llevaríamos las manos a la cabeza y las familias saldrían a quejarse en masas? Pues más grave es este planteamiento en las edades que lo plantean.
Somos parte de la LOMLOE, realizamos trabajo pedagógico
Las personas mayores y las personas que están a su cuidado, no tienen los conocimientos específicos, ni necesarios para poder estar, guiar, acompañar y vincular con criaturas tan pequeñas, que todavía no están preparadas para socializar con tal cantidad de personas adultas, que no sean sus referentes familiares y educativos. Los centros educativos infantiles de 0-6 años y, posteriormente después de la escisión de la etapa, las escuelas infantiles 0-3 años, existen y se crean en espacios más reducidos, más cuidados, que los centros escolares CEIP, porque requieren de una intimidad y familiaridad acorde a su proceso de socialización.
En experiencias que se han llevado a cabo como actividades de colaboración entre residencias y centros educativos de 0-3 años, las criaturas se sienten incómodas, sienten miedo al estar entre tanto extraño, ya que son personas ajenas a su rutina, a su familia, a su entorno próximo y de seguridad, por lo que se mantienen en alerta y las propuestas pasan a ser un momento de angustia y de tensión. Puede ser que para algunas personas mayores, sea el día en que realizan algunas propuestas diferentes, pero estamos seguras que a nuestra consejera se le ocurrirán otras actividades lúdicas más acertadas que no impliquen el malestar de la primera infancia.
Esto no es caridad, no es hacer una buena obra para las personas mayores porque no saben qué hacer con ellas, esto es EDUCACIÓN. Basta ya de hacer experimentos con la infancia. Así que solo pedimos a la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, que deje a la consejería de educación regular todas las etapas educativas, incluida el primer ciclo de infantil, y se dedique a sus funciones explícitas sin intentar hacer batiburrillos sin sentidos, que con aires rancios de caridad cristiana intentan enmascarar de nuevo ahorros económicos, beneficios para las empresas privadas y más precariedad para las trabajadoras que cada día nos dejamos la vida en esta profesión ya de por sí denostada e infravalorada. No hace falta que la siga pisoteando, de verdad, dejale ese pequeño placer a la consejería de educación, que ya lo hace por omisión de responsabilidades, por desgracia para usted y suerte para nosotras y la infancia, ya no es competencia suya.
Y todas nosotras nos preguntamos, ¿Cuándo llegará el momento en que algún grupo político, ministerio o consejería, esté donde esté, sea el que sea, se responsabilice de la infancia y por fin regule todas las irregularidades que hace que la primera infancia vaya a la deriva hacía el negocio y la precariedad?
Mientras esperamos que esto ocurra, desde luego no dejaremos de responder a las incongruencias de los máximos responsables del estado y de las comunidades autónomas, que no dejan de plantear cosas absurdas que dirigen el rumbo hacia propuestas que dejan a la infancia no en un segundo plano, sino en el último, como “guarderías 24 horas” o ahora esta insensatez de crear residencias escuelas.







