La juventud chilena está protagonizando un levantamiento masivo contra los planes de recortes y desmantelamiento de la educación pública impulsados por el gobierno pinochetista. Los compañeros y las compañeras del Sindicato de Estudiantes en el estado español queremos mandar un abrazo solidario y militante con nuestras hermanas y hermanas en Chile. Condenamos la brutal represión sufrida el pasado 3 de junio y exigimos el fin de la persecución policial contra el movimiento estudiantil.

El gobierno de Kast está decidido a destruir la educación pública: ya ha anunciado un recorte de 198 mil millones de pesos al presupuesto educativo.  A esto se suma la Ley de Escuelas Protegidas, que no es más que la legalización de un régimen de criminalización y control sobre las y los estudiantes. Este ultraderechista, firme defensor del régimen pinochetista que aplastó a la clase obrera y a la juventud durante años, pretende robar a la juventud obrera el derecho a estudiar con dignidad. Una ofensiva contra la educación pública que se suscribe dentro de una oleada de ataques contra las condiciones de la vida de la clase trabajadora. Un ataque generalizado contra la clase trabajadora chilena que no ha caído del cielo y que forma parte de la ofensiva del imperialismo yanqui por recuperar el control de América Latina.

Pero el movimiento estudiantil ha respondido con contundencia. Miles estudiantes docentes y trabajadoras y trabajadores de la escuela pública inundaron las calles el pasado 3 de junio dejando claro que no iban a aceptar los planes de Kast. En varias ciudades las manifestaciones se sucedieron con miles gritando consignas como “Hay plata pa los pacos [policías] y no para estudiar”, y “Educación primero, al hijo del obrero”. Un ejemplo de que los derechos solo se defienden luchando.

Ante esto, el gobierno descargó una brutal represión sobre las movilizaciones. Carros lanzaguas, gases lacrimógenos y perros sin bozal para amedrentar a jóvenes y trabajadores. En Santiago la represión dejó a 35 personas detenidas y una de ellas hospitalizada con fracturas faciales graves causadas por la policía. El aparato represivo del estado chileno, heredado directamente de la dictadura pinochetista, ha vuelto a mostrar su espíritu profundamente reaccionario al servicio de la clase dominante.

Pero si algo ha demostrado la represión del 3 de junio es precisamente la debilidad del gobierno de Kast y cómo solo puede imponer sus planes a través de la violencia policial. Una represión que está siendo firmemente resistida y que está siendo incapaz de amedrentar a la clase trabajadora y a la juventud chilena.

La experiencia del levantamiento de 2019, la mayor rebelión popular desde el fin de la dictadura, sigue viva en la conciencia de la clase obrera y la juventud chilena. Una rebelión que hoy marca el camino para derrotar a Kast y a su gobierno y que pone sobre la mesa la necesidad de impulsar la lucha revolucionaria en las calles para defender y conquistar derechos para la clase trabajadora y la juventud.

La lucha contra el ajuste que está protagonizando el movimiento estudiantil chileno es el primer paso para derrotar a Kast. La simpatía masiva que despierta la defensa de la educación pública y la indignación que han causado dentro y fuera de Chile la brutal represión y detenciones de estudiantes, abren un escenario enormemente favorable para continuar e intensificar la movilización.

Después del gran golpe del 3 de junio el movimiento no puede retroceder: hay que organizar un nuevo paro nacional educativo por la educación pública llamando a participar al conjunto de la clase obrera en las manifestaciones y que esto sea la antesala de una huelga general de 24 horas contra el gobierno. Este es el camino para levantar un movimiento de masas como los que ya vemos en Bolivia y Argentina y echar a Kast y su Gobierno de oligarcas pinochetistas.

Desde el Sindicato de Estudiantes reiteramos toda nuestra solidaridad a la juventud chilena. Su combate en defensa de la educación pública forma parte de la lucha por el futuro de las hijas y los hijos de la clase obrera en todo el mundo y es una inspiración para nosotras y nosotros.

¡Viva la lucha de la juventud chilena!

¡La educación pública se defiende!

¡Abajo Kast!