¡Movilización de masas y huelga general para barrer a la escoria fascista!

La crisis política en EEUU ha dado un salto dramático con el intento de Golpe de Estado de Trump y sus seguidores. En una acción completamente insólita, miles de militantes de extrema derecha, racistas y supremacistas, han asaltado el Capitolio forzando la disolución de la sesión parlamentaria en la que se iba a confirmar la derrota de Trump.

El ataque ha provocado que los congresistas y el propio vicepresidente Pence hayan sido evacuados después de permanecer durante minutos en el suelo o agazapados en sus asientos.

La cuestión es que un ataque de esta magnitud no podría haber llegado tan lejos sin contar con la complicidad de sectores importantes del aparato del Estado, incluido el Pentágono y la CIA.

Tras el caos inicial, que ha incluido disparos dentro del Congreso, Trump ha llamado a la calma a sus perros de presa recordándoles que son el partido de la ley y el orden. Y es cierto. Son el partido de la reacción capitalista, de la furia empresarial y racista contra los trabajadores blancos, afroamericanos o latinos, contra la juventud y las mujeres en lucha por sus derechos.

Este intento golpista es una amenaza muy seria, pero a Trump y sus seguidores fascistas no los detendrán Biden o Harris, porque ellos también son parte del sistema. Son los representantes políticos de la oligarquía de Wall Street que ha conducido al actual desastre social y económico, permitiendo una matanza durante estos meses de pandemia que se ha cobrado la vida de 400.000 ciudadanos norteamericanos.

No se puede derrotar a las bandas fascistas trumpistas con apelaciones vacías a una democracia capitalista corrompida hasta la médula. La única alternativa para derrotarlas es la movilización de la clase obrera y la juventud, como ha ocurrido en los meses pasados con el levantamiento antirracista y las masivas movilizaciones de Blacks Lives Matter. Es necesario organizar una gran huelga general y manifestaciones de masas con un programa anticapitalista y socialista.

Defender los derechos democráticos, defender a los que sufren la catástrofe actual, exige levantar la bandera del socialismo. La izquierda y los sindicatos clasistas en EEUU deben llamar a la lucha ya, y organizar manifestaciones multitudinarias en todas las ciudades y la huelga general. Así haremos morder el polvo a Trump y barreremos a esta escoria fascista.

(Habrá ampliación)

Ejecutiva Estatal Sindicato de Estudiantes

El pasado 17 de diciembre conocíamos que el Tribunal Constitucional dictaba una sentencia que abría la puerta a que los alumnos que estudian en universidades privadas reciban becas públicas en igualdad de condiciones que los de la pública. En concreto, ha amparado a la Universidad Católica de Valencia contra una normativa de la Generalitat valenciana que establecía un régimen diferenciado sobre becas universitarias en centros privados y públicos, a excepción de aquellas titulaciones que no fueran ofertadas en la universidad pública.

Libres y Combativas

En los últimos años el acceso a la pornografía se ha vuelto más fácil que nunca. Los contenidos pornográficos, extremadamente violentos en la mayoría de ocasiones, están a un sólo click, lo que ha adelantado la edad media en la que un joven entra en contacto con la pornografía por primera vez a los 8 años.

Libres y Combativas

¡Por una vida libre de opresión, invisibilización y desigualdad!
Nuestra posición ante la ley trans del ministerio de Igualdad

La opresión sufrida por el colectivo trans, sistemática y brutal bajo el sistema capitalista, ha sido ocultada conscientemente por los defensores de la moral y el orden establecido. Incluso ahora, cuando existe una sensibilidad social creciente para defender los derechos trans, se escuchan barbaridades transfobas provenientes de la derecha más reaccionaria y, lamentablemente, también de sectores del feminismo acomodado e institucional.

Este 25N, día internacional contra la violencia machista, las compañeras Coral Latorre, secretaria general del Sindicato de Estudiantes, Ana García, portavoz de Libres y Combativas y Bárbara Areal, de Izquierda Revolucionaria explican en este reportaje del Telediario de TVE la opresión que sufren las mujeres jóvenes y trabajadoras y la necesidad de cambiar este sistema con una revolución social.

 

 

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• Dejar de regalar miles de millones a la concertada
• Fuera la religión de la escuela pública
• Asegurar una enseñanza digna para los jóvenes de familias trabajadoras

La LOMLOE ha sido finalmente aprobada en el parlamento el jueves 19 de noviembre con la oposición estruendosa de la derecha. Puestos en pie, los diputados del PP, de Vox y de Ciudadanos montaron una escandalera al grito de ¡Libertad y libertad! La misma derecha que apoyó la ley Wert, la vuelta a las reválidas franquistas y arrasó la enseñanza pública con recortes sangrantes mientras incrementaban obscenamente las subvenciones multimillonarias a la privada y concertada, ahora pone el grito en el cielo.


¡Feminismo revolucionario!

En los últimos meses, con la crisis de la Covid-19 y los confinamientos domiciliarios, han sido muchas las mujeres jóvenes y trabajadoras que han sufrido en carne propia la lacra de la violencia machista de una forma aún más cruel: nuestras casas se han convertido en cárceles en las que nos hemos visto obligadas a convivir a tiempo completo con nuestros agresores, siendo expuestas a las tensiones que provoca una crisis de esta magnitud y teniendo que permanecer en silencio ante el maltrato y las agresiones por miedo a ser asesinadas.

Los jóvenes de familias trabajadoras somos uno de los sectores más golpeados por la crisis económica y social que sufrimos. La ofensiva de la patronal por acabar con el empleo digno y de calidad nos toca de lleno a través de los cierres, despidos y ERTE, como hemos comprobado con la Covid-19. Antes de la pandemia, entre los menores de 25 años, los contratos temporales suponían más del 75% frente al pírrico 2% de contratos de más de dos años. Los salarios de los menores de 29 años son los más bajos en la UE, con una media inferior a 11.500 euros anuales netos.