¡Basta de hacer negocios a costa de la malnutrición de miles de estudiantes de familias trabajadoras!

El gobierno de la derecha de la Comunidad de Madrid, coalición del Partido Popular con Ciudadanos -apoyados por Vox- ha visto en este momento de crisis social y económica una nueva oportunidad para seguir privatizando los servicios públicos y beneficiando a los grandes empresarios a costa de las familias trabajadoras.

Todo por el negocio

Tras decretar el cierre los centros educativos, y las posteriores medidas de confinamiento, cientos de miles de estudiantes hemos dejado de comer en nuestro instituto o colegio. Sin embargo, la respuesta de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha sido la de facilitar que las empresas de catering subcontratadas firmaran ERTEs enviando a cientos de trabajadores a las filas del paro, al mismo tiempo que firmaba un acuerdo con Telepizza y Rodilla para que se hicieran cargo de estas comidas. Sin cortarse un pelo, Díaz Ayuso ha liquidado los comedores escolares y ha desviado enormes cantidades de dinero público directamente a los bolsillos de sus amigos empresarios de la hostelería, para de paso tratar de paliar los efectos de los cierres de los establecimientos de Telepizza y Rodilla por el decreto del estado de alarma.

¡Que se garantice nuestro derecho a la educación!

¡Por un plan de rescate a la enseñanza pública!

Firma aquí nuestra petición al Ministerio de Educación

En la tarde del 15 de abril, el Ministerio de Educación, tras una reunión con las Comunidades Autónomas, ha anunciado las medidas que se adoptarán para la finalización del curso académico.

En primer lugar, y por increíble que parezca, el Ministerio se niega a aceptar una realidad obvia para todo el mundo y es que el curso ya ha terminado. Siguen empecinados en que acabará en junio y que hasta entonces se utilizarán las herramientas para la educación online – que excluyen a una gran parte de las familias con menos recursos - para evaluar sobre contenidos que no se han podido impartir en condiciones de igualdad. Mirar para otro lado ante esta realidad, que demuestra la existencia de una brecha de clase creciente en el sistema educativo, es simplemente apostar por el continuismo de un modelo que ha puesto la enseñanza pública en situación de emergencia provocando el mayor fracaso escolar de Europa.

Tras la catástrofe sanitaria del coronavirus somos más de diez millones de estudiantes en todo el Estado los que nos vemos afectados por el cierre de las aulas. A pesar de que no sabemos cuándo se retomarán las clases presenciales, de la ausencia de un plan de estudios telemático con los recursos humanos y materiales necesarios y de que muchas familias trabajadoras no disponen de un ordenador o siquiera de conectividad, el gobierno PSOE-UP nos dice que no nos preocupemos de nada y nos presenta las clases online como la gran solución.

Artículo escrito por Isaac Rosa y publicado en eldiario.es

A ver si lo he entendido: estamos viviendo (en palabras del secretario general de la ONU) "la peor crisis mundial desde la II Guerra Mundial"... pero cuidado no vayan a perder clase los chavales. Nos dicen que esto es "una guerra" que exige una "economía de guerra", sacrificios, medidas excepcionales, estado de alarma, recortes de libertades y hasta nuevos Pactos de la Moncloa… pero continuemos con el curso escolar, que desde casa y con un ordenador se arregla todo.

¡Que nadie repita curso, que nadie quede atrás!

Firma aquí esta petición al Ministerio de Educación y al Ministerio de Universidades

El anuncio de la cancelación definitiva de las clases en decenas de universidades y el plan para terminar el curso online ha puesto sobre la mesa que muy probablemente esta propuesta se extienda a todas las etapas educativas.

Ante esta situación las y los estudiantes de familias trabajadoras estamos siendo completamente abandonados por los Ministerios de Educación y Universidades que no han planteado ni una sola alternativa real para evitar que tiremos un curso por la borda o que directamente nos veamos expulsados del sistema educativo.

Firma aquí esta petición al Ministerio de Educación y al Ministerio de Universidades

Más de 30 universidades en todo el Estado han comunicado que este curso académico finalizará de forma telemática y es solo cuestión de tiempo que esta medida se amplíe al resto de etapas educativas, haciendo imposible volver a las aulas.

Ante esta situación que vivimos de forma especialmente dramática los estudiantes de familias trabajadoras, los Ministerios de Educación y Universidades y las Consejerías de Educación de las CCAA no están planteando ninguna alternativa. Cuando vivimos el drama de las muertes de nuestros familiares y los despidos y ERTEs masivos que sufren nuestros padres y madres, desde el Gobierno se nos carga con toda la responsabilidad a la juventud como si no pasara nada.

¡Por un plan de emergencia para rescatar la educación pública y no perder un curso entero!

Firma aquí la petición al Ministerio de Educación y al Ministerio de Universidades 

El Ministerio de Universidades ha “recomendado” que no se retomen las clases presenciales en las facultades debido al riesgo sanitario que esto supondría. Más de 30 universidades en todo el Estado han comunicado que este curso académico finalizará de forma telemática. Parece que es solo cuestión de tiempo que esta medida se amplíe al resto de etapas educativas, haciendo imposible volver a las aulas. Pero lo peor es que ante esta situación que vivimos de forma especialmente dramática los estudiantes de familias trabajadoras, no se esté planteando ninguna alternativa para nosotros.

¡No queremos tirar el curso por la borda!

¡Por unas prácticas dignas y nuestro derecho a titular con garantías!

La crisis del coronavirus ha colocado en una encrucijada a nuestras becas, nuestras notas y nuestro futuro. Ante esta situación de incertidumbre que millones sentimos, el Ministerio de Educación, tras muchos días de silencio, anunció la puesta en marcha de tres medidas: aplazamiento de las pruebas de la EBAU a junio-julio, cancelación de las pruebas de diagnóstico y habló de “flexibilizar” las prácticas de la Formación Profesional. Desde el Sindicato de Estudiantes tenemos que decir que son muy insatisfactorias.