• Dejar de regalar miles de millones a la concertada
• Fuera la religión de la escuela pública
• Asegurar una enseñanza digna para los jóvenes de familias trabajadoras

La LOMLOE ha sido finalmente aprobada en el parlamento el jueves 19 de noviembre con la oposición estruendosa de la derecha. Puestos en pie, los diputados del PP, de Vox y de Ciudadanos montaron una escandalera al grito de ¡Libertad y libertad! La misma derecha que apoyó la ley Wert, la vuelta a las reválidas franquistas y arrasó la enseñanza pública con recortes sangrantes mientras incrementaban obscenamente las subvenciones multimillonarias a la privada y concertada, ahora pone el grito en el cielo.

Los jóvenes de familias trabajadoras somos uno de los sectores más golpeados por la crisis económica y social que sufrimos. La ofensiva de la patronal por acabar con el empleo digno y de calidad nos toca de lleno a través de los cierres, despidos y ERTE, como hemos comprobado con la Covid-19. Antes de la pandemia, entre los menores de 25 años, los contratos temporales suponían más del 75% frente al pírrico 2% de contratos de más de dos años. Los salarios de los menores de 29 años son los más bajos en la UE, con una media inferior a 11.500 euros anuales netos.

El pasado 13 de octubre el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), publicaba la suspensión de las clases presenciales durante 15 días en la Universidad de Granada, tal como había anunciado el día anterior el consejero de la presidencia, Elías Bendodo, tras un repunte de contagios, localizados en algunas residencias universitarias y colegios mayores. Una decisión impuesta por el Gobierno del trifachito que fue aceptada y acatada por el rectorado de la UGR pese a que este cierre supone dejar a  miles de estudiantes sin clases mientras bares, restaurantes, comercios… siguen funcionando con total normalidad, llegando incluso al absurdo de ver a profesores reservando mesas en restaurantes para poder dar allí sus clases.

¡No a la privatización de la educación!

Desde la llegada del Partido Popular y Ciudadanos, con el apoyo de VOX, a la Junta de Andalucía, estos han dejado muy claro cuál es su plan educativo: continuar con el desmantelamiento de la educación pública y avanzar todo lo posible en la privatización.

Como hemos explicado en muchas ocasiones, este empeño en destruir la educación pública no es casualidad, es una cuestión fundamental para la derecha, y más en este contexto de crisis económica salvaje y que se va a recrudecer en los próximos años. Necesitan privar a los hijos e hijas de la clase trabajadora de una educación y formación de calidad, negarnos cualquier posibilidad de futuro digno y condenarnos así a la explotación más salvaje en el terreno laboral. Y además, con la destrucción de la enseñanza pública, pueden seguir favoreciendo el negocio de la educación concertada y privada.

¡Basta ya de alentar la privatización de la universidad pública!

¡Por un plan público de inversión para garantizar una formación de calidad y segura!

El Ministro de Universidades ha estado desaparecido durante meses de la escena educativa. Manuel Castells se ha negado en rotundidad a aplicar un plan de rescate a la universidad pública y mantiene unas tasas universitarias totalmente desorbitadas que expulsan a los hijos e hijas de las familias trabajadoras de la universidad –especialmente en el contexto de crisis económica en el que nos encontramos–. Por si esto fuera poco, en una entrevista en Carne Cruda, Castells apuntaba a la “necesidad” de que las universidades públicas “busquen financiación a través de la empresa privada”.

“Los centros escolares no son un lugar de contagio”, afirmaba el jueves 25 sin sonrojarse el ministro de Sanidad Salvador Illa en la rueda de prensa que celebró con la ministra de Educación Isabel Celaá. Y seguía: “Desde el punto de vista sanitario el inicio del curso escolar está siendo correcto”. Por su parte, Celaá añadía: “En absoluto coincidimos con que la situación sea caótica, todo lo contrario, las 17 CCAA la han tipificado como muy satisfactoria”.

Este viernes, 18 de septiembre, coincidiendo con la tercera jornada de huelga estudiantil convocada por el Sindicato de Estudiantes a nivel estatal, la comunidad educativa de Andalucía hemos protagonizado una jornada de huelga que ha vuelto a levantar el espíritu de la Marea Verde. Los estudiantes, junto con las familias y el profesorado, convocado por CGT, USTEA, CCOO, CNT y Docentes por la Pública, hemos recorrido las calles de todas las provincias andaluzas para exigir una vuelta presencial, segura y de calidad en la educación pública.


¡Plan de rescate a la enseñanza pública YA!

Apenas unos días después de iniciarse este curso escolar caótico –sin medios suficientes, sin los profesores necesarios y sin poder mantener las medidas de seguridad sanitaria por las elevadas ratios en nuestras aulas–, los datos de contagios, incidencias y cierres de los centros de estudio son la mejor fotografía del desastre mayúsculo que está provocando la inacción de Isabel Celaá y las distintas consejerías de Educación.

Por un plan de rescate a la educación pública ya

La rueda de prensa celebrada ayer tras la reunión entre el Ministerio de Educación, el de Sanidad, Política Territorial y las Comunidades Autónomas para presentar el acuerdo educativo sobre la vuelta a las aulas, es la gota que colma el vaso.

A quince días del inicio del curso escolar, en medio de un repunte masivo de la COVID-19 en todo el Estado, el Gobierno central y las consejerías educativas han aprobado “29 medidas y cinco recomendaciones” para una “vuelta presencial y segura” que es una auténtica vergüenza. Con este plan confirman lo que nos temíamos: la preocupación y sufrimiento de miles de familias les importa muy poco y no dudan en tomar el pelo al conjunto de la comunidad educativa.

Reproducimos a continuación la resolución aprobada por los y las docentes del Comité Personal Educativo de Madrid.

¡Hay que mantener las movilizaciones de inicio de curso!

Descarga la resolución en PDF

La situación caótica de comienzo de curso en la Comunidad de Madrid, con una educación pública devastada tras años de recortes y privatizaciones por parte del PP, ha llevado a que trabajadores de la enseñanza, docentes y no docentes, nos pongamos en pie de guerra en defensa de una vuelta segura a las aulas y una educación pública de calidad que no deje atrás a nadie. La propuesta de huelga surgida de la convocatoria de Asambleas Intersindicales convocadas por CCOO, UGT, CGT y STEM, así como la organización de los propios trabajadores de la enseñanza para avanzar hacia un escenario de huelga indefinida, han puesto contra las cuerdas a Díaz Ayuso y su Gobierno, demostrando que el único camino es la movilización y la lucha.