Estos días, en todo el Estado, estamos alcanzando temperaturas récords debido a la ola de calor. En Madrid, las temperaturas llegan hasta los 40 grados con mínimas de 25 grados. Los recortes del Partido Popular a la educación y la sanidad también son de record, con más de 400 millones de tijeretazo en la escuela pública. A la vez que sigue dando millones y millones de euros a centros concertados y privados que segregan por sexos.

Irene Montero y Pablo Iglesias

¡Basta de ataques machistas contra las mujeres que luchamos!

Este miércoles ha tenido lugar en el Congreso de los Diputados la segunda parte de la moción de censura al Partido Popular. El día anterior, la portavoz del grupo de Unidos Podemos, Irene Montero, plasmó en su intervención, con total claridad, no solo los casos de corrupción bochornosos que rodean al PP, sino la lacra social a la que tenemos que enfrentarnos las mujeres trabajadoras cada día: la violencia machista.

El pasado 11 de mayo, desde el Sindicato de Estudiantes convocamos un paro estudiantil en los institutos y en la universidad de Málaga y para mostrar nuestra repulsa por el asesinato de Pablo, un joven malagueño de 22 años al que asesinaron reconocidos miembros fascistas de la ciudad.

No estamos dispuestos a permitir que la impunidad de la que gozan estos elementos fascistas acalle este crimen ni ningún otro. No nos dejamos amedrentar por estos elementos y por ello seguimos luchando en las calles por nuestros derechos. Este sábado 17 de junio, toda la izquierda, las asociaciones de vecinos, LGTBI y de migrantes volvemos a salir a la calle para gritar ¡basta de violencia fascista!


Reproducimos el cartel y la convocatoria que estamos lanzando todas las organizaciones:

Las mujeres oprimidas se levantan en todo el mundo contra la violencia machista y los recortes. Así lo prueba el movimiento Ni una menos en América Latina o la tremenda respuesta a las políticas reaccionarias, misóginas y racistas de Donald Trump. Estas grandes protestas reflejan cómo los sectores más duramente explotados por este miserable sistema nos hemos puesto a la cabeza de la lucha por la justicia social.

En la otra cara de la moneda, observa­mos cómo se incrementa el número de mu­jeres que se ven obligadas a recurrir a la prostitución presionadas por la necesidad y son violentadas por las mafias y los proxenetas. Respecto a este importante asunto hay diferentes posiciones entre los grupos feministas y las organizaciones izquierdas. De hecho, algunos defienden la legalización y la regulación de la prostitución como una actividad laboral.

Alfon y Elena

Reproducimos a continuación la entrevista realizada por El Militante a Elena Ortega, la madre de Alfon.

“¿Cómo puede ser que estén en la cárcel por haber luchado Alfon, Bódalo o Nahuel, y que estos sinvergüenzas que tanto nos han robado, nos han dejado en la ruina, sin trabajo (...) no entren en la cárcel? Pues claro que es posible: se llama lucha de clases”

El 17 de junio se cumplirán dos años desde que Alfon fue detenido en medio de una protesta en la iglesia San Carlos Borromeo de Vallecas (Madrid). Alfon ha sido víctima de una escandalosa persecución política y de un montaje policial digno de los peores años de la dictadura franquista, todo por el mero hecho de ser de izquierdas, atreverse a luchar y participar en un piquete durante la huelga general del 14 de noviembre de 2012.

Entrevistamos a su madre, Elena Ortega, impulsora de la plataforma Madres Contra la Represión para que nos cuente cómo continúa la lucha desde que ingresó en prisión y cómo hacer frente a la represión creciente del Estado contra activistas y luchadores.

Asamblea en el IES Xelmirez

Os alumnos do Xelmirez II están a levar unha dura loita polo seu futuro. Levan unha semana reclamando cursar en 2º de Bacharelato Literatura Galega do século XX e Historia da Música e da Danza. Aínda que pode parecer unha reivindicación lóxica, está a provocar unha vaga represiva por parte da dirección contra alumnos e profesores.

O pasado luns 6 de Xuño, un grupo de cen alumnos de 1º de Bacharelato concentráronse no vestíbulo do instituto durante todo o día, esixindo dende o primeiro minuto que a dirección do centro dera resposta ás súas demandas. Sen embargo o único que recibiron foi desprezo. A directora “invitounos” a marchar fora do instituto, a matricularse noutro centro, ou incluso ameazou coa perda do dereito á escolarización aos participantes. Este foi tan só o principio dunha serie de atropelos aos dereito democrático do alumnado (como o dereito á protesta).