 El pasado miércoles 9 de junio, miles de estudiantes de
las principales universidades alemanas y del nivel medio superior
(bachelor)
salieron desde distintas ciudades para protestar contra la política de
ajustes del gobierno de Ángela Merkel y para rechazar los efectos de la
actual
crisis generada por los magnates de la banca y la industria.
En
todo el país miles de estudiantes se dieron cita desde
las primeras horas de la mañana para iniciar las protestas en más de
setenta
ciudades del país. En Berlín desde las 11:00 de la mañana cientos de
estudiantes se dieron encuentro en la Alexanderplatz para luego
dirigirse en
marcha hacia el Ayuntamiento de la capital apara entablar sus
peticiones. La manifestación
fue convocada como preludio de la movilización internacional
programada
para el sábado 12 titulada: "No pagaremos por su crisis", en la que
decenas
de miles de trabajadores y estudiantes de distintos países salieron a las
calles
a rechazar las medidas de ajuste al gasto social instruidas por el Fondo
Monetario Internacional. El maremoto griego está contagiando a Alemania.
La
heroica resistencia ofrecida por la clase trabajadora para rechazar el
rescate
a los capitalistas griegos está mostrando el camino de lucha a cientos
de miles
de jóvenes y trabajadores por todas las latitudes de Alemania.
Además de la capital del país, los reportes de la tarde
confirman importantes concentraciones en Hamburgo, Bayer, Friburgo,
Aachen, Bonn,
Brandemburgo, Bremmen y Dresden. En Frankfurt la asistencia superó las
expectativas de los organizadores, al sumar más de10 mil estudiantes que pararon sus actividades. Al medio día se hablaba de casi 30 mil
participantes en la huelga estudiantil, a la que se sumó la Federación
Alemana
de Sindicatos (DGB) y la Unión por la Educación y Ciencia (GEW).
La burguesía está intensificando los ritmos de explotación
sobre la clase obrera en todo el mundo, suprimiendo los derechos
laborales y
desarticulando la seguridad social. Pero para completar el cuadro,
también ha
buscado implementar en las universidades modificaciones estructurales
para
incrementar la presión productivista del mercado, como el recorte de los
fondos
de inversión y las reformas para hacer del trabajo académico, una
actividad aun
más parcelaria y enajenante.
Hasta hace algunos meses las universidades europeas no
habían manifestado signos de inconformidad por los recortes al gasto
social,
sin embargo, conforme la crisis ha venido asolando a los países de la
Unión
Europea, se han empezado a mostrar signos de inconformidad inéditos en
mucho
tiempo.
En
Alemania el sistema escolar está empeorando. Las
recientes reformas educativas reducen de dos a tres años el nivel media
superior, e incrementan el individualismo y la competitividad entre los
estudiantes. Además del recorte al gasto en el nivel Licenciatura y
Master, los
tiempos de permanencia en las escuelas se están restringiendo y se están
cercenando las oportunidades de egreso de los estudiantes más pobres.
Aquí,
cada año 100 mil jóvenes se queda sin una plaza de estudios, mientras
que más
de 1,5 millones al terminar sus estudios no tienen ninguna perspectiva
profesional. En la huelga del día 9 se ha enarbolado como principal demanda
el
derecho a un aprendizaje para todos. Las demandas centrales planteadas por el Comité de Huelga fueron:
* Aprendizaje autodirigido y rechazo a los plazos rígidos, a
la presión del trabajo y la presión competitiva.
* Supresión de notas superiores y rechazo a acortar el
tiempo de aprendizaje.
* Acceso gratuito a la educación para todos, materiales de
enseñanza gratuita y la eliminación de todas las tarifas de la educación
como
los derechos de matrícula, cuotas y tasas de formación de guardería.
* La financiación pública del sistema educativo sin influir
en la economía para incluir el contenido del curso, las estructuras del
curso y
asignación de empleo.
* Democratización radical de las instituciones educativas y
fortalecimiento de la colaboración o el autogobierno en todos los
centros
educativos.
Las demandas planteadas por las organizaciones estudiantiles
alemanas, son propositivas y buscan abrir un debate nacional para hacer
de la educación
un modelo más crítico y democrático. Pero frente a la catástrofe
económica que
se cierne en todo el mundo, la problemática rebasa los márgenes
gremiales y
exige pensar en soluciones generales.
No
sólo es necesario vincular las luchas de los trabajadores
y los estudiantes, además hay que generar conciencia sobre el camino
para salir
de la crisis. El gobierno y la burguesía han hecho recaer sobre las
espaldas de
toda la sociedad los efectos de la crisis, cuando la ha generado solo un
puñado
de bandidos. Por si no fuera poco, el gobierno arguye que no hay dinero
en los
fondos públicos, y que es necesario rescatar a los banqueros corruptos.
Sin
embargo los únicos perjudicados aquí han sido trabajadores y los
millones de
jóvenes que ven truncadas sus aspiraciones a una educación de calidad y a
un
puesto de trabajo digno al acabar sus estudios.
La única forma de llevar más allá la lucha de los
estudiantes es adoptar un programa socialista que vincule las legítimas
reivindicaciones inmediatas con la necesidad de expropiar la banca y
la industria
bajo control democrático de los trabajadores. Es necesario llamar
a las
principales centrales sindicales, así como a los
partidos
de masas de los trabajadores a abrazar la huelga general.
La juventud alemana ha empezado a agitarse. Este es apenas
el inicio de un convulsivo proceso que ya se ha desatado en Europa. En
los próximos
meses seremos testigos de la incorporación de grandes contingentes de la
clase
trabajadora a estas movilizaciones, para enfrentar el desastre social al
que
nos está dirigiendo la burguesía. En la Corriente Marxista
Revolucionaria
luchamos por construir el partido mundial de la juventud y la clase
trabajadora
y construir el socialismo.
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